¡Oigan esto, mi gente! José Miguel Bonetti lo dijo y parece que el hombre tiene una bola de cristal en la oficina: el Escogido está enfocado en su corona 18 y no hay ruido que los saque de concentración. Anoche la cosa, se puso "de película" en un partido de 11 innings que tuvo de todo, hasta lo que no se quería ver. Entre errores defensivos que parecían sacados de una liga de novatos y decisiones del mánager de los Toros que dejaron a más de uno rascándose la cabeza (¡sacar a los bates pesados en el 7mo por velocidad es como cambiar un Mercedes por una pasola en plena autopista! Los Leones aprovecharon el "regalito" del Licey con Michael de la Cruz siendo el verdugo. Ahora los rojos tienen el sartén por el mango con tres oportunidades para liquidar, y esto podría acabarse hoy mismo en el Quisqueya. ¡Ay, mamá, preparen el confeti o los pañuelos!
