
Por: Najib D. Neder
El mundo está evolucionando con tal rapidez que los métodos y conocimientos adquiridos en épocas pasadas han quedado desfasados y es que la tecnología, en su afán de adquirir dimensiones ilimitadas, nos obliga a adaptarnos a los nuevos avances, y la seguridad no es ajena a estas normativas y aquellos individuos que han tomado la seguridad como una profesión tienen que asumir el rol correspondiente a esta época; es decir, aceptar el reto que nos proporciona la capacitación.
Es incuestionable que la seguridad que hoy existe es muy diferente a la de tiempos pasados, cuando el empleador buscaba a una persona, tal vez por su aspecto físico (alto, fuerte, cara dura), para colocarla en una posición de seguridad. Hoy buscamos una persona capaz, apta y con conocimientos; un ser humano con la preparación debida y es que los tiempos han cambiado, así como la filosofía de la contratación de una persona para el área de la seguridad.
No debemos olvidar que a pesar de que existen innumerables equipos y tecnologías en la seguridad ésta ocupa un 70% de la operación diaria pero, hay un 30% que lo compone el hombre, que sin ese factor humano no nos sirve lo otro por muy sofisticado que sea, una cámara de video, no es importante si una persona no la observa.
Hoy debemos reducir el nivel de riesgo en las actividades diarias y es que nuestros huéspedes son más exigentes que aquellos de antes y éstos requieren de un personal de seguridad bien entrenado, ya no confían en la suerte, exigen su seguridad personal por encima del bienestar y el placer, por tal razón, los hoteles se ven obligados a tecnificar y preparar al personal y es que en la Hotelería se avanza en la conformación e integración de una seguridad profesional y cada día se capacitan en las diferentes áreas de Seguridad Física, Manejo de Crisis, Relaciones Humanas, Primeros Auxilios, Combate de Incendios y otras disciplinas más.
Hay que reconocer que para que un hombre sea apto en un departamento de Seguridad, se deben conjugar diversas cualidades profesionales y humanas que pueda distinguir entre un hecho delictivo y un hecho no delictivo, que tenga la capacidad de actuar sin crear mayor dificultad, que pueda superar y controlar sus emociones y no se deje provocar, que el uso de la fuerza sea el último recurso a utilizar cuando su integridad o de la empresa se vea en peligro, debemos conocer los métodos para la extinción de un conato de incendio o salvar una vida aplicando los conocimientos adquiridos en las * enseñanzas de los Primeros Auxilios.
Entrenamientos que continuamente emplean los hoteles para capacitar a todos los colaboradores a sabiendas que seguridad no es el empleado de ese departamento, seguridad son todos los empleados sin importar el departamento por la cual labore entendiendo que todos trabajamos para un solo fin “dar un servicio excelente”, por lo tanto “seguridad somos todos”.
