Después de que la lluvia nos tuviera a todos en un "eterno día de descanso", por fin el Estadio Quisqueya Juan Marichal abrió sus puertas para un Juego 3 que fue, como decimos aquí, un verdadero "toque de queda". Parecía que los Leones del Escogido tenían el control del patio con su ventaja 2-0, pero los Toros del Este sacaron ese orgullo romanense y soltaron una "Toromanía" que dejó a más de uno con la boca abierta. En un duelo de estrategias y picheo fino, Bryan De La Cruz puso a gozar a la fanaticada naranja con un tablazo de vuelta completa, recordando que en una Serie Final nadie puede dormirse en los laureles. Los Leones, con la veteranía de Yamaico Navarro, voltearon el marcador y pusieron a los rojos a soñar con el 3-0, pero como dice la máxima: esto no se acaba hasta que se acaba.
El noveno episodio fue una clase magistral de cómo se juega bajo presión, una entrada que puso a los fanáticos a comerse las uñas y a los cerradores a sudar frío. Los Toros, que venían "acechando en la mata", aprovecharon el descontrol de Stephen Nogosek para montar un rally de película. Con un doblete oportuno de Rudy Martín Jr. que empató las acciones y la frialdad de Eric Filia para negociar un boleto con las bases llenas, la tropa naranja completó la remontada y puso el marcador 3-2. Con este triunfo, los Toros no solo estrenan su casilla de victorias, sino que le ponen "un chin" de sal y pimienta a la serie, colocándola 2-1 y dejando claro que el camino hacia la corona será una batalla entrada por entrada. ¡Prepárense, que ahora el Corral espera por los Leones y esto se puso color de hormiga!
