
Laboratorios Karenst, empresa dominicana fundada en 2001 que demuestra el impacto de educar a los hijos en la cultura del trabajo para dar continuidad al crecimiento económico y social
Santo Domingo. – Más que un cambio de imagen o el lanzamiento de una línea de productos, la reciente evolución de Laboratorios Karenst es el testimonio de cómo la formación en valores familiares y la enseñanza sobre la cultura del trabajo pueden proyectar a una empresa hacia el futuro. Con 25 años de trayectoria en la industria del cuidado capilar, el laboratorio dominicano presentó su nueva identidad corporativa y la línea Essenza Rizos, un hito liderado por la segunda generación familiar.
El evento, celebrado bajo el concepto “Jardín Chic” en Santo Domingo, reunió a creadoras de contenido, influencers e invitadas especiales, quienes no solo conocieron la propuesta para el cabello rizado y su línea hermana Essenza Chía & Ginger, sino también el corazón de esta transformación: la historia de dos hermanas que crecieron respirando el esfuerzo y la visión de sus padres.
Karen Sena y Karolin Sena crecieron viendo a sus fundadores edificar la empresa desde cero. Esa inmersión temprana en el trabajo en equipo junto a sus padres les enseñó que el éxito requiere dedicación, responsabilidad y compromiso con la comunidad. Hoy, esa siembra rinde sus frutos en una transición generacional fluida que combina la madurez de un cuarto de siglo de experiencia con la innovación de la juventud.

“Crecimos viendo cómo nuestros padres construían esta empresa y aprendimos que detrás de cada producto hay algo mucho más importante: responsabilidad, dedicación y respeto por las personas que confían en nosotros. Essenza representa nuestra manera de continuar ese legado desde nuestra propia generación”, expresaron las emprendedoras.
Formación familiar y motor de empleos
El modelo de Karenst demuestra que cuando los hijos se integran al trabajo de los padres con propósito y preparación, las empresas familiares no solo sobreviven a los cambios generacionales, sino que aceleran su impacto. Tras años posicionándose en mercados internacionales como Estados Unidos, Puerto Rico y Cuba, la nueva generación asume el reto de fortalecer la presencia de la marca en República Dominicana, dinamizando la economía local y garantizando la sostenibilidad de puestos de trabajo directos e indirectos.
“RD es nuestro hogar y queremos que todo lo que hemos aprendido durante estos años también se traduce en soluciones para nuestra propia comunidad. Queremos estar más cerca del consumidor dominicano y aportar desde nuestra experiencia a sus necesidades reales de cuidado capilar”, destacó Karolin Sena, especialista en marketing y producto de la empresa.
Con este paso, Laboratorios Karenst no solo celebra la diversidad de la belleza natural con sus cinco nuevos productos para el cabello rizado, sino que reafirma el valor de la familia como núcleo de desarrollo empresarial. La marca inicia esta nueva etapa consolidando 25 años de aprendizaje, la frescura de una nueva generación al mando y el compromiso inquebrantable de seguir generando empleos y soluciones de calidad para el país.
