
Santo Domingo. – El vertedero de Duquesa viene registrando el vertido incontrolado de materia fecal a cielo abierto, depositada directamente en zanjas sin contar con protocolos sanitarios adecuados ni plantas de tratamiento para el procesamiento de residuos biomédicos y cloacales. Esta práctica pone de manifiesto serias deficiencias en la gestión ambiental y en los controles de disposición final de aguas residuales en el Gran Santo Domingo.
Mantenimiento de pozos sépticos y servicios de recolección.
El problema se origina en la cadena de saneamiento de edificaciones, obras de construcción, eventos multitudinarios e infraestructuras urbanas que carecen de conexión directa a la red pública de alcantarillado. Estos espacios dependen del uso de baños portátiles y pozos sépticos que requieren succiones y limpiezas periódicas para prevenir desbordamientos, filtraciones y riesgos de contaminación epidemiológica.
Representantes de empresas especializadas en la recolección y transporte de estos residuos, como Serviport, explican el proceso técnico que abarca desde la extracción inicial hasta el traslado a los puntos de descarga. No obstante, la falta de infraestructuras adecuadas para la recepción y depuración de estos lodos cloacales obliga a los camiones cisterna a verter las cargas en zonas no aptas para ello.
Déficit de planificación y drenaje sanitario.
La falta de cobertura del sistema de drenaje pluvial y sanitario en amplias zonas del Gran Santo Domingo, sumada a la obsolescencia de las redes operativas existentes, refleja un déficit estructural en materia de planificación urbana. Las deficiencias en las políticas públicas para abordar el saneamiento ambiental incrementan la presión sobre el medio ambiente y los acuíferos subterráneos de la demarcación.
