
Bend, Estados Unidos. – Las autoridades locales y federales avanzan en las investigaciones sobre la masacre ocurrida en la escuela primaria Silver Rail, en la ciudad de Bend, Oregón, donde un adolescente de 16 años abrió fuego cobrando la vida de tres niños y una docente. El incidente ha conmocionado a la opinión pública estadounidense tras conocerse las circunstancias en que un residente armado intervino para detener al agresor.
Detalles del ataque y víctimas.
El agresor fue identificado por las autoridades como John J. Griffin II, de 16 años, quien portaba una escopeta calibre 12 adquirida legalmente por su madre. Griffin irrumpió en el centro educativo disparando contra las puertas de acceso para abrirse paso hasta un aula de educación especial.
En el ataque perdieron la vida tres alumnos de 5, 8 y 11 años de edad, entre ellos el niño Rhoam Summer, así como la maestra Meghan Lambert, de 25 años. Adicionalmente, una estudiante de siete años y la asistente educativa Rebecca Drury sufrieron heridas de gravedad y permanecen ingresadas en estado crítico bajo atención médica intensiva en el hospital St. Charles Bend.
La intervención de Kaylub Giamanco.
Nuevos informes policiales precisan que Kaylub Giamanco, un carpintero de 36 años y padre de dos alumnas inscritas en el colegio, se encontraba de camino a su residencia durante su receso de almuerzo cuando escuchó los disparos cerca del plantel.
Giamanco tomó su arma corta de calibre .40, la cual portaba de manera legal con licencia de porte oculto, y siguió al atacante hacia el interior del edificio escolar. Al presenciar el ataque en el aula, encaró a Griffin y le disparó de muerte, evitando que utilizara las más de 40 municiones adicionales que portaba consigo.
Reacciones e investigación en curso.
A pesar del reconocimiento nacional y las declaraciones de las autoridades estatales y federales calificando su acción como heroica, familiares de Giamanco señalaron que el ciudadano no busca atención pública y enfrenta un complejo impacto emocional tras el suceso.
Por su parte, la madre del menor agresor declaró ante los medios desconocer cómo su hijo tuvo acceso al arma guardada en su vivienda. La policía local y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) mantienen en custodia los dispositivos electrónicos del atacante para determinar los motivos que impulsaron el hecho.
