
Santo Domingo.– La entrada en vigor de la Ley 30-26 marca el inicio de una nueva etapa en el sistema tributario de la República Dominicana. La reforma fiscal, que comenzó a aplicarse este mes de julio, busca fortalecer la recaudación del Estado mediante una serie de ajustes en impuestos, retenciones y transacciones financieras.
Aunque el Gobierno incluyó medidas de alivio para algunos sectores productivos y contribuyentes, varias de las disposiciones ya están teniendo un impacto directo en el bolsillo de los ciudadanos.
A continuación, te explicamos los principales cambios y cómo podrían afectar tus finanzas.
Cambios que ya están vigentes
Desde julio de 2026 entraron en vigor varias disposiciones que inciden en operaciones cotidianas.
Aumenta la retención del ISR para profesionales independientes
Las empresas deberán retener un 15 % del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a quienes prestan servicios profesionales, reciben honorarios, comisiones o ingresos por alquileres, en lugar del 10 % que se aplicaba anteriormente.
Aunque no se trata de un impuesto nuevo, sí representa un mayor adelanto del ISR, lo que reduce la liquidez inmediata de quienes reciben estos pagos.
Incremento en el impuesto a transferencias y cheques
La tasa aplicada a las transferencias electrónicas y a la emisión de cheques aumentó de 0.15 % a 0.20 %.
Viajar al exterior será más costoso
La tasa de salida para pasajeros que viajen por vía aérea o marítima pasó de US$20 a US$30, lo que representa un incremento de US$10 por persona.
Más impuestos para los juegos de azar
La reforma también contempla un aumento en los impuestos aplicados a casinos, bancas de lotería, apuestas deportivas y máquinas tragamonedas.
¿Cómo funcionará el impuesto bancario del 0.20 %?
Con el objetivo de evitar confusiones entre los usuarios del sistema financiero, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) aclaró cuáles operaciones estarán gravadas y cuáles permanecerán exentas.
Pagarán el 0.20 %:
- Transferencias electrónicas hacia cuentas de terceros, tanto dentro del mismo banco como entre diferentes entidades.
- Emisión y pago de cheques.
- Pagos electrónicos de préstamos y tarjetas de crédito.
- Transferencias hacia cuentas mancomunadas donde participe un tercero.
Estarán exentas:
- Transferencias entre cuentas pertenecientes al mismo titular.
- Retiros de efectivo en cajeros automáticos o sucursales bancarias.
- Pagos de impuestos al Estado.
- Operaciones relacionadas con la Tesorería de la Seguridad Social y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).
Cambios en el Impuesto Sobre la Renta
La nueva legislación también modifica la escala del ISR para personas físicas.
La exención contributiva anual aumentará hasta RD$480,000, equivalente a unos RD$40,000 mensuales, por lo que quienes perciban ingresos por debajo de ese monto no pagarán este impuesto.
Asimismo, se crea un nuevo tramo del 27 % para personas con ingresos superiores a RD$4.8 millones anuales.
En el caso de las grandes empresas con ingresos mayores a RD$1,000 millones al año, la tasa del ISR aumentará de forma temporal al 30 %.
Medidas de alivio incluidas en la reforma
No todas las disposiciones representan aumentos de impuestos. La ley también incorpora incentivos para determinados sectores.
Entre ellos destacan:
- Eliminación del anticipo del ISR para las microempresas.
- Facilidades para que las pequeñas empresas paguen el anticipo de manera fraccionada.
- Exención total del anticipo y del Impuesto a los Activos para los productores agropecuarios.
- Incremento de la deducción por gastos educativos hasta un 30 %, y hasta un 50 % cuando se trate de dependientes con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo.
- Reducción del impuesto sobre ganancias de capital por venta de inmuebles, que baja del 25 % al 10 % para personas físicas.
- Exención de este impuesto para mayores de 65 años al vender su vivienda habitual.
- Apertura de un período de amnistía fiscal para facilitar la regularización de deudas con la DGII.
¿Qué pasa con el ITBIS?
Uno de los aspectos que más preocupación generaba era un posible aumento generalizado del ITBIS. Sin embargo, la reforma mantiene la estructura vigente del impuesto, descartando la propuesta de extender una tasa del 18 % a toda la canasta de bienes y servicios.
En esta ocasión, el enfoque de la reforma se concentra principalmente en ajustes técnicos, mayores retenciones, operaciones financieras y mejoras en la administración tributaria, evitando cambios masivos en el consumo de la población.
En resumen
La Ley 30-26 introduce cambios importantes que afectarán tanto a personas físicas como a empresas. Mientras algunas medidas implican mayores costos en operaciones bancarias, viajes y retenciones, otras buscan incentivar la inversión, apoyar a las microempresas y ofrecer facilidades para el cumplimiento tributario.
Conocer estas disposiciones permitirá a los contribuyentes planificar mejor sus finanzas y adaptarse a las nuevas reglas fiscales que ya comenzaron a aplicarse en el país.
