
La Vega. – La comunidad católica dominicana se encuentra de luto tras el fallecimiento este viernes de monseñor Antonio Camilo González, obispo emérito de la Diócesis de La Vega. El deceso del prelado se produjo luego de que este enfrentara diversos quebrantos de salud, poniendo fin a una trayectoria de 64 años de entrega y servicio pastoral en el país.
Una vida consagrada desde la infancia en el Santo Cerro.
Monseñor Antonio Camilo mantenía un vínculo histórico y profundamente espiritual con el Santo Cerro de La Vega, el emblemático santuario de la Virgen de las Mercedes. Su conexión con este sagrado lugar comenzó a la temprana edad de 10 años, cuando ingresó como seminarista al Seminario Padre Fantino.
En una estrecha relación con sus orígenes ministeriales, el obispo emérito se encontraba residiendo en este mismo santuario de manera permanente durante sus últimos años de vida.
Un guía espiritual y el dolor de la comunidad.
Reconocido ampliamente como un pilar y guía espiritual para miles de fieles, la partida de monseñor Camilo ha provocado profundas muestras de dolor en diversos sectores de la sociedad dominicana.
Entre las reacciones destaca la del periodista José Monegro, director del periódico El Día, quien expresó su pesar a través de la red social X:
"Ha muerto monseñor Antonio Camilo, obispo emérito de La Vega. No hay lágrima que contenga el dolor que produce su muerte. He vuelto a quedar huérfano pues Camilo se constituyó en mi padre de amor y siempre estuvo atento a mí. Padre Camilo siempre estarás en mi corazón".
Sesenta y cuatro años de vocación sacerdotal.
La partida del obispo emérito ocurre apenas 17 días después de que la Diócesis y sus allegados conmemoraran el 64 aniversario de su ordenación presbiteral, una dilatada trayectoria caracterizada por la cercanía con la feligresía y su firme compromiso social. Las autoridades eclesiásticas informarán en las próximas horas los detalles correspondientes a las honras fúnebres y las celebraciones litúrgicas que se llevarán a cabo en su memoria.
