Santo Domingo. – Un firme pronunciamiento en favor de la seguridad ciudadana y la restitución del orden público realizó el obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte. El prelado instó formalmente a los mandos de la Policía Nacional y al Ministerio de Interior a coordinar una intervención directa en el municipio de Boca Chica, con el propósito de desmantelar las organizaciones delictivas que operan en torno a la venta de sustancias controladas.
Exhortación pastoral y rechazo a la violencia.
La posición del líder eclesiástico se produjo mediante una declaración difundida en sus canales oficiales de la red social X, motivada por la profunda preocupación que embarga a la comunidad tras los sangrientos acontecimientos recientes en la zona costera. Castro Marte enfatizó la urgencia de que los órganos de inteligencia y persecución penal neutralicen el surgimiento de células armadas antes de que logren un mayor grado de consolidación e infiltración en los barrios populares.
El obispo argumentó que la respuesta de las autoridades debe caracterizarse por un ejercicio firme de la autoridad, la disciplina y el apego a la ley, pero desprovista de prejuicios que afecten la dignidad o promuevan la estigmatización de los comunitarios. Asimismo, condenó de manera categórica la privación de la vida como vía para saldar disputas, recordando que el respeto a la integridad física de las personas constituye un principio innegociable, al margen de los antecedentes o contextos en que se desenvuelvan los ciudadanos.
Exigencia de medidas preventivas y presencia policial.
En su mensaje, el representante católico advirtió sobre el peligro de la inacción estatal frente al crecimiento del crimen organizado en los sectores vulnerables. Reclamó la implementación inmediata de patrullajes preventivos y labores operativas de alcance profundo, con el objetivo de devolver la paz social a los residentes y frenar la espiral de violencia que amenaza la estabilidad del municipio.
