
Santo Domingo. – Con la presencia de figuras emblemáticas y una convocatoria orientada a la reestructuración deportiva, los Tigres del Licey iniciaron formalmente este lunes sus jornadas de entrenamiento de cara a la próxima temporada del Torneo de Béisbol Otoño-Invernal Dominicano. La primera sesión de prácticas se desarrolló en las instalaciones del complejo de los Azulejos de Toronto, ubicado en Baseball City, Boca Chica, marcando el punto de partida de la escuadra azul para superar el desempeño de la contienda anterior.
Figuras presentes y diagnóstico de la gerencia.
La jornada inaugural contó con la integración temprana de peloteros clave como el veterano lanzador César Valdez, el inicialista Ramón Hernández y los bateadores Andretty Cordero y Orelvis Martínez. La gerencia deportiva, encabezada por Audo Vicente, aprovechó la apertura de los campos de entrenamiento para fijar la estrategia operativa que buscará devolver al conjunto a la clasificación tras haber quedado fuera de la postemporada el año pasado con un registro de 21 victorias y 29 derrotas.
Vicente explicó que la meta principal durante la estructuración del plantel ha sido reforzar la rotación de lanzadores abridores. La gerencia busca garantizar mayor profundidad en los primeros episodios para no sobrecargar al cuerpo de relevistas, unidad que ha funcionado como el pilar defensivo del equipo durante las últimas cuatro campañas. Asimismo, la directiva adelantó que en los próximos días se anunciará la contratación de nuevos refuerzos importados para complementar el cuerpo de pitcheo y la alineación.
El reto del bateo situacional y los registros estadísticos.
A pesar de que el pitcheo colectivo de la franquicia registró un buen porcentaje de corredores embasados por entrada (WHIP) de 1.35 en el torneo anterior, la mayor debilidad radicó en la falta de bateo situacional y la producción de carreras. Los Tigres finalizaron en el último lugar del renglón ofensivo de la liga con apenas 165 carreras remolcadas, factor que limitó el margen de victoria del equipo.
En el plano del pitcheo, la responsabilidad recayó de forma desproporcionada en los relevistas, siendo Misael Tamárez el único lanzador del cuerpo técnico que logró un récord positivo (3-1) actuando exclusivamente desde el bullpen. Con la integración de sus estelares y los reajustes en el cuerpo técnico, la organización azul busca afinar la ofensiva oportuna y la rotación inicial para retomar el protagonismo en el torneo criollo.
