
Roma. – Las autoridades municipales y policiales de la ciudad de Roma declararon formalmente como «zona roja» el perímetro que rodea al histórico Coliseo romano, medida implementada en respuesta al incremento de incidentes delictivos y actos de violencia registrados en la zona turística. La disposición administrativa establece el despliegue de refuerzos de seguridad y otorga mayores facultades operativas a los cuerpos del orden para resguardar a visitantes y residentes.
Razones de la medida y operativos policiales.
La decisión institucional se adoptó a raíz de varios altercados de gravedad, entre ellos un ataque ocurrido en julio donde un grupo de aproximadamente 50 jóvenes lanzó fuegos artificiales contra agentes de la policía local, resultando varios efectivos heridos. De acuerdo con los informes oficiales, la zona ha experimentado un aumento sostenido en delitos depredadores, robos a transeúntes y actividades vinculadas al tráfico de drogas en el entorno urbano.
El plan de contingencia militar y policial, que se mantendrá vigente de forma continua hasta el 24 de diciembre, contempla patrullajes las 24 horas del día por parte de la policía local y del ejército italiano. De igual forma, los operativos de vigilancia reforzada y los controles de acceso preventivo se extendieron a otros puntos de alta afluencia en la capital italiana, tales como la estación central de trenes Termini, la Basílica de San Pedro y la Basílica de Santa María la Mayor.
Impacto en la actividad turística.
Pese a las fuertes inversiones económicas destinadas recientemente a la mejora de la infraestructura turística en Roma, comerciantes y visitantes extranjeros han manifestado su preocupación ante la persistencia de hurtos y hechos delictivos menores en las inmediaciones de los monumentos históricos.
