Atlanta. – La selección argentina de fútbol logró este miércoles una clasificación dramática e histórica a la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tras derrotar a Inglaterra con un marcador de dos goles por uno. El encuentro, correspondiente a la segunda semifinal del certamen, se disputó en el Estadio de Atlanta (Mercedes-Benz Stadium), en Georgia, bajo una intensa atmósfera de rivalidad que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos hasta el pitazo final. Con este resultado, la Albiceleste, actual campeona del mundo, se medirá ante España en el partido definitivo por el título el próximo domingo en el Estadio de Nueva York Nueva Jersey.
Inglaterra golpea primero en un segundo tiempo de alta tensión.
Luego de una primera mitad sumamente cerrada que finalizó con un empate a cero, el conjunto inglés logró romper el cerrojo defensivo sudamericano en el minuto 55. El extremo Anthony Gordon aprovechó un preciso centro enviado por Morgan Rogers para definir de pierna derecha en el segundo poste, superando la resistencia del guardameta Emiliano Martínez y desatando la euforia en la parcialidad europea. Tras la anotación, Inglaterra replegó sus líneas de manera ordenada, defendiendo con solidez su ventaja transitoria y apostando a las transiciones rápidas comandadas por Jude Bellingham y Harry Kane.
La reacción de los dirigidos por Scaloni y la magia de Lionel Messi.
Argentina no se dio por vencida y comenzó a presionar con vehemencia el área defendida por el portero Jordan Pickford, quien previamente había realizado una espectacular atajada a mano cambiada para desviar un peligroso cabezazo de Nicolás González. El asedio de la Albiceleste rindió sus frutos al minuto 85, cuando Lionel Messi filtró un balón hacia Enzo Fernández, quien de media distancia sacó un potente disparo de derecha que se incrustó en la base del poste inglés para decretar el anhelado uno a uno.
Lautaro Martínez sella la remontada en el tiempo de descuento.
Con el impulso anímico del empate, Argentina continuó buscando la victoria antes de llegar a la prórroga. El desahogo definitivo llegó en el minuto 92, cuando una nueva combinación ofensiva permitió a Messi enviar un preciso centro cruzado al corazón del área penal. El delantero sustituto Lautaro Martínez logró anticiparse a la zaga defensiva británica y conectó un soberbio remate de cabeza que dejó sin opciones a Pickford, desatando una efervescente celebración argentina y sellando la clasificación a la gran final.
