
Santo Domingo. – En un ambiente de alta tensión social, cientos de ciudadanos se concentraron este jueves 9 de julio de 2026 frente a las inmediaciones de la Plaza de la Bandera. Bajo la consigna unificada de "Unidos jamás seremos vencidos", los manifestantes acudieron portando banderas dominicanas, cornetas y cacerolas para exigir al Gobierno y al Poder Legislativo soluciones inmediatas a diversas problemáticas sociales que afectan al país. La convocatoria, que sumó la participación de delegaciones de jóvenes de localidades como Herrera, San Cristóbal, Santo Domingo Norte y Santo Domingo Este, representa una de las movilizaciones ciudadanas más significativas en lo que va del año.
El eje central de la manifestación radica en el rechazo contundente a las reformas contempladas en el nuevo Código Penal, cuya entrada en vigor está prevista para el próximo 3 de agosto. Los asistentes argumentaron de forma unánime que varios de los artículos integrados en la nueva normativa limitan de forma directa la libertad de expresión en el país, catalogando la reforma como una "ley mordaza" que vulnera los derechos fundamentales de la población civil y de los medios de comunicación.
Indignación por abusos policiales y reclamos por el costo de la vida.
La protesta también se convirtió en un escenario de fuerte denuncia contra la inseguridad ciudadana y los atropellos institucionales, un malestar que se intensificó tras la muerte del joven Darlin Mercado Reyes, de 19 años, ocurrida el pasado 3 de julio en el sector de Herrera a manos de un cabo de la Policía Nacional. Durante la jornada de hoy, la actriz Paola Pichardo realizó un impactante performance artístico: vestida con indumentaria que simulaba manchas de sangre y con el rostro cubierto, recorrió a pie el trayecto desde Herrera hasta la Plaza de la Bandera portando los nombres de ciudadanos fallecidos a manos de agentes del orden, expresando el temor generalizado que siente la población ante el uniforme policial.
A este rechazo a la violencia policial se unieron demandas históricas de las comunidades, enfocadas en las deficiencias de los servicios públicos básicos y la situación económica. Los manifestantes expresaron su cansancio ante la ola persistente de apagones que afecta al Gran Santo Domingo, la falta de empleos estables y el constante aumento en el costo de la vida, factores que en días anteriores ya habían detonado jornadas de cacerolazos nocturnos en sectores de clase media y alta como Piantini, Naco, Bella Vista y Gascue.
Posición de las autoridades y continuidad de las movilizaciones.
Respecto al desarrollo de la actividad, el Ministerio de Interior y Policía había emitido previamente un comunicado de "No Objeción" para la manifestación pacífica en la vía pública, asegurando el despliegue de la fuerza pública para acompañar el evento y garantizar el orden, siempre y cuando se respetaran las normativas constitucionales y el libre tránsito de los conductores que utilizan este importante nudo vial de la capital.
Al cierre de la jornada de este jueves, los líderes de la concentración y los ciudadanos independientes advirtieron de manera clara que la movilización frente a la Plaza de la Bandera es solo el inicio de una serie de acciones coordinadas. Reafirmaron que las protestas y los cacerolazos continuarán desarrollándose de forma indefinida en distintos puntos estratégicos del territorio nacional hasta tanto las autoridades gubernamentales y el Congreso ofrezcan respuestas concretas y modificaciones reales a los artículos cuestionados del Código Penal.
