Santo Domingo, República Dominicana.– La Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) planteó una seria advertencia respecto a las persistentes deficiencias educativas que padecieron y continúan enfrentando diversos sectores en América Latina, señalando de manera específica que el analfabetismo digital se mantiene como uno de los desafíos más complejos de superar en el entorno contemporáneo. La organización enfatizó la necesidad de reestructurar las estrategias de aprendizaje para adaptar a las nuevas generaciones a las exigencias tecnológicas de la actualidad.
El presidente de Funglode y exmandatario de la República Dominicana durante los periodos 1996-2000 y 2004-2012, Leonel Fernández Reyna, abordó a profundidad esta problemática social en el transcurso de una entrevista concedida a la agencia de noticias EFE. Durante su intervención, el líder político e intelectual aseguró de manera categórica que resulta imprescindible propulsar políticas públicas e iniciativas civiles orientadas a fomentar el libro y el hábito de la lectura en la población general.
Formatos de lectura y el contraste de los indicadores regionales.
La propuesta formulada por Fernández Reyna establece que el impulso al estudio y al análisis crítico debe ejecutarse sin importar los soportes técnicos disponibles, puntualizando que este esfuerzo tiene que concretarse sea en formato papel o digital. El objetivo central de esta diversificación metodológica radica en proveer herramientas efectivas que actúen de forma directa para reducir los alarmantes niveles de analfabetismo que arrastra la geografía regional.
La realidad del sistema educativo latinoamericano presenta contradicciones técnicas profundas cuando se analizan los datos estadísticos disponibles. Por un lado, la tasa de alfabetización tradicional en la región muestra un porcentaje elevado, llegando a situarse en un 95 % de acuerdo con los registros formales de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Sin embargo, la capacidad de descifrar letras no se está traduciendo necesariamente en un aprendizaje real ni en el desarrollo de destrezas cognitivas avanzadas.
Alarma por los niveles de comprensión en la infancia.
El panorama se torna considerablemente más crítico al evaluar otros indicadores cualitativos desarrollados en conjunto por organismos internacionales de la talla del Banco Mundial, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y, de nuevo, la propia UNESCO. Estas agencias especializadas estiman un preocupante escenario para el desarrollo del capital humano en el continente.
Los análisis de estas entidades proyectan que 4 de cada 5 niños en Latinoamérica y el Caribe lo que equivale a un alarmante 80 % de la población en edad escolar temprana terminarían el ciclo de la educación primaria sin haber adquirido la capacidad mínima indispensable para comprender un texto simple. Esta deficiencia estructural no solo bloquea el ingreso exitoso de los infantes al ecosistema tecnológico, sino que perpetúa las condiciones de exclusión social al impedirles asimilar informaciones básicas para su desenvolvimiento civil y profesional futuro.
