Santo Domingo. – La Junta Central Electoral (JCE) ha emitido una resolución de carácter formal y de cumplimiento obligatorio mediante la cual restringe, de manera estricta y absoluta, la difusión, divulgación, comentarios o publicación de cualquier tipo de sondeo, encuesta de opinión pública, simulacro de votación o medición política de naturaleza electoral. Esta disposición abarca la totalidad de los medios de comunicación masiva tradicionales como la televisión, la radio y la prensa escrita, así como la diversidad de plataformas digitales, portales web de noticias y redes sociales que operan en todo el territorio de la República Dominicana.
La medida regulatoria, cuya entrada en vigor es de aplicación inmediata tras su notificación oficial, establece un precedente en la gestión de los periodos de tregua política en el país. Según el documento emitido por el pleno del órgano de caminos electorales, la prohibición no se limitará a una veda temporal de corto plazo, sino que se mantendrá vigente de forma continua durante todo el actual periodo post-electoral, extendiéndose formalmente hasta mediados del año 2027, fecha en la que se prevé el inicio de los plazos legales para las actividades precampañistas del siguiente ciclo electoral.
El objetivo fundamental de esta drástica intervención normativa es regular de manera rigurosa los tiempos de promoción política y frenar de forma contundente el proselitismo a destiempo. Las autoridades electorales argumentan que la constante exposición a mediciones de popularidad y posicionamiento de figuras políticas, a tan solo días de haber concluido un certamen cívico, genera una saturación innecesaria en la opinión pública nacional, desvía la atención de las agendas de desarrollo institucional y perpetúa un estado de campaña permanente que afecta el clima socioeconómico de la nación.
Con la implementación de esta directriz, el tribunal electoral dominicano busca propiciar un espacio de estabilidad y sosiego en la sociedad civil, permitiendo que el debate colectivo se concentre en la fiscalización de las gestiones gubernamentales y municipales recién instaladas, en lugar de involucrar prematuramente a la ciudadanía en conjeturas y proyecciones de cara al futuro.
Asimismo, la JCE advirtió explícitamente que el incumplimiento de esta disposición acarreará consecuencias legales severas. Tanto las empresas de comunicación como las firmas encuestadoras independientes que violen de forma directa o indirecta los lineamientos de esta resolución se expondrán a drásticas sanciones administrativas, penalidades económicas y la posible suspensión de sus licencias de operación para fines político-electorales, de acuerdo con los mecanismos de control estipulados en la legislación general electoral vigente.
